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Probióticos: aliados esenciales en el combate de infecciones recurrentes

Cuando se trata de infecciones recurrentes, especialmente las infecciones vaginales como la candidiasis y la vaginosis bacteriana, los probióticos pueden ser poderosos aliados. Ayudan a restaurar el equilibrio de la microbiota vaginal, que puede ser interrumpido por factores como la toma de antibióticos, los cambios hormonales y ciertos comportamientos sexuales.

¡Saludos a nuestra vibrante comunidad de Mía Salud Natural! Soy la Dra. Anet Arias, y hoy quiero explorar con ustedes el fascinante mundo de los probióticos, y en especial, su papel crucial en la lucha contra las infecciones recurrentes.

Primero, es importante comprender qué son los probióticos. Estos son microorganismos vivos, mayormente bacterias y levaduras, que benefician nuestra salud, especialmente el sistema digestivo. Los probióticos son a menudo llamados ‘bacterias buenas’ porque ayudan a mantener en equilibrio nuestra microbiota intestinal.

Entonces, ¿por qué es mejor tomar probióticos en lugar de aplicarlos directamente en la vagina en forma de óvulos? Bueno, al tomar probióticos oralmente, estos tienen la oportunidad de pasar por el sistema digestivo y llegar al intestino, donde pueden tener un impacto más profundo y duradero en la salud general de la microbiota. Esto puede ser especialmente útil para prevenir infecciones recurrentes.

Por supuesto, es importante recordar que los probióticos son solo una herramienta en nuestra caja de herramientas de salud. Un estilo de vida saludable, que incluye una dieta equilibrada, ejercicio regular, control del estrés y cuidado emocional, es igual de crucial para mantener nuestra salud íntima y general en buen estado.

En resumen, los probióticos son un complemento valioso para aquellos que luchan contra infecciones recurrentes. Asegúrate de consultar con un profesional de la salud antes de comenzar cualquier régimen de probióticos para asegurarte de que estás tomando la cepa y dosis correctas para tus necesidades específicas.

Para obtener más información sobre los probióticos y su papel en la salud femenina, te invito a explorar las siguientes referencias científicas en las que basé este artículo.

Referencias:

  1. «Probiotics and prebiotics in dermatology.» (Probióticos y prebióticos en dermatología). Baquerizo Nole KL, et al. Journal of the American Academy of Dermatology, 2014.
  2. «Lactobacillus species as biomarkers and agents that can promote various aspects of vaginal health.» (Especies de Lactobacillus como biomarcadores y agentes que pueden promover varios aspectos de la salud vaginal). Borges S, et al. Frontiers in Physiology, 2014.
  3. «Probiotic lactobacilli inhibit early stages of Candida albicans biofilm development by reducing their growth, cell adhesion, and filamentation.» (Lactobacilli probióticos inhiben las primeras etapas del desarrollo de biopelículas de Candida albicans al reducir su crecimiento, adhesión celular y filamentación). Parolin C, et al. Applied Microbiology and Biotechnology, 2015.
Molestias vulvovaginales en la etapa de climaterio y menopausia

Uno de los cambios que ocurren durante la menopausia es la disminución de los niveles de estrógeno, que puede dar lugar a la atrofia vulvovaginal. Esta condición puede causar sequedad vaginal, prurito y molestias, que pueden afectar la calidad de vida y la salud sexual.

Hola, soy la Dra. Anet Arias. Hoy, quiero hablar de un problema que afecta a muchas mujeres durante el climaterio y la menopausia: el prurito o picazón vulvovaginal, y las molestias que puede provocar debido a la sequedad o la atrofia vulvovaginal. Aquí te presentaré algunas recomendaciones y estrategias que pueden ayudarte a manejar estos síntomas.

La dieta juega un papel importante en la gestión de estos síntomas. Los alimentos ricos en fitoestrógenos, como la soja y las semillas de lino, pueden ayudar a aliviar algunos síntomas de la menopausia. Además, mantenerse hidratada y consumir alimentos ricos en vitamina E y ácidos grasos omega-3, puede ayudar a mejorar la sequedad vaginal.

Además de la nutrición, el cuidado íntimo adecuado también puede ser útil. Evita los productos de higiene íntima que contienen químicos fuertes, ya que estos pueden agravar la sequedad y el prurito. Opta por productos suaves, sin perfumes y aléjate de las duchas vaginales, que pueden alterar la flora vaginal.

La actividad física regular también puede ser beneficiosa. El ejercicio puede mejorar la circulación sanguínea, lo que puede ayudar a mejorar la salud vaginal. Sin embargo, asegúrate de usar ropa interior de algodón y ropa deportiva transpirable para prevenir la irritación.

Es igualmente importante cuidar de tus emociones y pensamientos durante esta etapa. El climaterio y la menopausia pueden ser periodos de cambio y adaptación, y cuidar de tu salud mental puede ser tan importante como cuidar de tu salud física.

En conclusión, aunque el prurito y las molestias vulvovaginales durante el climaterio y la menopausia pueden ser desafiantes, hay varias estrategias de estilo de vida y opciones naturales que pueden ayudar a manejar estos síntomas. Como siempre, te recomiendo que hables con un profesional de la salud antes de hacer cambios importantes en tu estilo de vida o rutina de cuidado personal.

Referencias:

  1. Gandhi, J., Chen, A., Dagur, G., Suh, Y., Smith, N., Cali, B., & Khan, S. A. (2016). Genitourinary syndrome of menopause: an overview of clinical manifestations, pathophysiology, etiology, evaluation, and management. American journal of obstetrics and gynecology, 215(6), 704-711.
  2. Leclercq, P., Berardi, E., Lucidi, F., Mercuriali, I., & Biffi, M. A. (2017). Vulvar pruritus and burning sensation in women with diabetes. Diabetes & metabolism, 43(2), 164-166.
  3. Portman, D. J., Gass, M. L., & Vulvovaginal, S. (2014). Genitourinary syndrome of menopause: new terminology for vulvovaginal atrophy from the International Society for the Study of Women’s Sexual Health and the North American Menopause Society. Climacteric, 17(5), 557-563.
Prevención de Infecciones Vaginales Recurrentes: Estrategias Naturales y de Estilo de Vida

Nuestra salud íntima depende en gran medida del equilibrio de la microbiota vaginal. Cuando este equilibrio se ve perturbado, podemos sufrir infecciones vaginales recurrentes, como la candidiasis y la vaginosis bacteriana.

Hola, soy la Dra. Anet Arias. Hoy quiero hablar de un tema que a menudo afecta la calidad de vida de muchas mujeres: las infecciones vaginales recurrentes. Quiero compartir algunas estrategias naturales y de estilo de vida que podrían ayudar a prevenir estos episodios.

Uno de los métodos más efectivos para proteger y restaurar nuestra microbiota vaginal es a través de la dieta. Algunas investigaciones sugieren que los alimentos ricos en probióticos, como el yogur natural y los productos fermentados, pueden ayudar a reponer las bacterias «buenas» en nuestra vagina. Además, minimizar la ingesta de azúcar y alimentos procesados puede prevenir el crecimiento excesivo de bacterias «malas».

La higiene íntima también es fundamental para nuestra salud vaginal. Pero recuerda, nuestra vagina tiene sus propios mecanismos de limpieza, y duchados vaginales o limpiadores fuertes pueden alterar el equilibrio natural de la microbiota vaginal.

Además de la dieta y la higiene, el estrés y la actividad física también tienen un impacto en la salud vaginal. Se ha demostrado que el estrés puede afectar la microbiota de todo el cuerpo, incluyendo la vagina, por lo que gestionar el estrés a través de técnicas de relajación puede ser beneficioso. La actividad física regular puede fortalecer nuestro sistema inmunológico y ayudarnos a prevenir las infecciones.

Finalmente, es fundamental atender nuestras emociones y pensamientos. Las emociones negativas y el estrés mental pueden debilitar nuestro sistema inmunológico, haciéndonos más vulnerables a infecciones. Por eso, es importante encontrar maneras de mantener una actitud positiva y manejar nuestras emociones.

En resumen, la prevención de infecciones vaginales recurrentes puede ser posible con cambios en la dieta, una adecuada higiene íntima, control del estrés y cuidado de nuestras emociones y pensamientos. Sin embargo, cada mujer es única, y lo que funciona para una puede no funcionar para todas. Por tanto, siempre es recomendable consultar con un profesional de la salud antes de hacer cambios importantes en tu estilo de vida o rutina de cuidado personal.

Referencias:

  1. Reid, G., & Burton, J. (2002). Use of Lactobacillus to prevent infection by pathogenic bacteria. Microbes and infection, 4(3), 319-324.
  2. Chen, Y., Yang, F., Lu, H., Wang, B., Chen, Y., Lei, D., … & Yuan, H. (2011). Characterization of fecal microbial communities in patients with liver cirrhosis. Hepatology, 54(2), 562-572.
  3. Markle, J. G., Frank, D. N., Mortin-Toth, S., Robertson, C. E., Feazel, L. M., Rolle-Kampczyk, U., … & Danska, J. S. (2013). Sex differences in the gut microbiome drive hormone-dependent regulation of autoimmunity. Science, 339(6123), 1084-1088.
  4. Velloza, J., & Heffron, R. (2020). The vaginal microbiome and its potential to impact efficacy of HIV pre-exposure prophylaxis for women. Current HIV/AIDS Reports, 17(2), 127-137.
  5. Dominguez-Bello, M. G., Costello, E. K., Contreras, M., Magris, M., Hidalgo, G., Fierer, N., & Knight, R. (2010). Delivery mode shapes the acquisition and structure of the initial microbiota across multiple body habitats in newborns. Proceedings of the National Academy of Sciences, 107(26), 11971-11975.
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